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Acerca de su historia

La Carolina se fundó en 1792 por el marqués de Sobremonte, gobernador de Córdoba del Tucumán, en ese momento perteneciente al Virreinato del Río de la Plata, quien puso su nombre en honor al  Rey Carlos III de España. 


El pueblito tuvo su auge en aquellos años, cuando un casual descubrimiento generó el fervor por el oro. Este hallazgo despertó la quimera dorada en pirquineros y obreros que llegaban de diferentes lugares del país y de Chile. Pero el metal que se extraía desde el interior de sus galerías era enviado a España. Poco después, fue explotado por las compañías inglesas que se asentaron en la región.

Alrededor de esta actividad comenzaron a construirse viviendas de piedra y calles angostas que desembocaban en los oscuros túneles, donde los mineros cavaban en busca del preciado metal. La actividad cesó y la mina quedó abandonada por completo tras agotarse todos sus recursos.

Actualmente sus habitantes encontraron en ella otros recursos y posibilidades gracias el turismo, donde sus visitantes pueden aprender las técnicas rudimentarias de los pirquineros a orillas del río.